miércoles, octubre 18, 2017

Conocí a un americanista en la Alameda Central


No le pregunté su nombre, así que lo llamaré Don Águila.



Me pareció una falta de respeto interrumpirle mientras leía el periódico, sentado cerca de donde Hilda y yo tomábamos un descanso y nos entreteniamos viendo a los chicos que hacen break dance en algún rincón del céntrico jardín capitalino, así que me limité a observarle. .

Mientras le ponía atención, reparé en el escudo del América, posiblemente recortado de algún jersey viejo, fijado con un seguro a su raído suéter que, curiosamente, es del mismo color que la edición que sacó Nike con motivo del centenario del club de Coapa. Ahí fue donde me di cuenta de que —nuevamente, por respeto— no debía interactuar con él. Preguntarle dónde vive, si tiene familia o trabajo, o a qué se dedica, hubiera sido invasivo y muy grosero de mi parte.

Pensé en que, de ser yo americanista y tener alguna camiseta o sudadera arrumbadas en el ropero, me hubiera encantado volver, buscarlo y regalársela. Empecé a divagar también sobre lo dura que debe ser su vida y la enternecedora (para algunos, para quienes gustamos del fútbol) y orgullosa forma de llevar los colores de su equipo aún estando en una situación precaria. Una idea me llevó a otra, y de repente sentí mucho respeto por él. Hago a un lado el sobadísimo sermón de los antifútbol —esos que dicen "Pinche fútbol, nada más apendeja a la gente", "Pinches fanáticos, están jodidos pero no dejan su vicio", "Pinches esto", "Pinches aquello", desde un pedestal pseudo-intelectual de altura similar a la de un ladrillo, donde, parados con la mano en la cintura, olvidan que incluso genios como Albert Camus o Mario Vargas Llosa han elogiado a este deporte—...pero me estoy desviando del tema.

Paso, como decía, de poses, de aficiones, de rivalidades, y le brindo un profundo respeto a Don Águila, sin cuestionar el por qué de su condición ni relacionarla directamente con su afición. El tren de las ideas me lleva a la siguiente estación y me hace preguntarme: ¿por qué no hacer extensivo ese respeto, a todos los aficionados? del América, del Atlas, del rival que sea; cada uno tiene una historia que contar y un motivo para amar ciertos colores, y ¿quién soy yo para cuestionárselo? ¿por qué no he de respetar lo que les gusta, si al final vamos en la misma dirección: una cancha de fútbol? ¿No me gustaría recibir el mismo respeto por usar un jersey a rayas rojas y blancas?

Esta noche hay Clásico; el América ha hecho lo suyo, mientras las Chivas han jugado basura durante todo el torneo. Quiero creer que rescatarán algo del maltrecho honor de campeones que les queda ganando este juego y el Clásico Tapatío que ya viene, pero si no, ¡no pasa nada! Amén de que un par de tipos me han hecho comentarios en la calle al llevar puesto algo alusivo a las Chivas —y con los que no me he enganchado, porque me considero lo suficientemente inteligente y he sustituido una mentada de madre por un guiño y una sonrisa—, tengo amigos americanistas con los que bromeo y de repente apuesto algo sin dejar de lado el aprecio. Me considero un pacifista del fútbol, e invito a quien encuentre estas líneas flotando por la red a hacer lo mismo: diviértanse, disfruten, tomen una cerveza con los amigos; respeten a quien tenga un jersey distinto al suyo dentro del mismo bar, sean corteses, sean caballerosos. Me parece que esa es la mejor forma de apoyar al equipo de su preferencia.




Now Playing: Sun King - The Beatles


Saludos Enfermos.


lunes, octubre 09, 2017

Manning Weekend: un justo tributo para un jugador legendario




¿De qué manera se puede agradecer a Peyton Manning lo que ha hecho no solamente por un equipo, sino por una liga tan poderosa como la NFL e incluso por una ciudad entera?

Previo al draft de 1998, durante un destello de arrogancia (o quizá una premonición), Peyton Manning dijo a Bill Polian:


"Si me seleccionan, les prometo un campeonato; si no me seleccionan, prometo regresar y patearles el trasero"


Aunque años después fue incapaz de doblegar a su ex equipo comandando a los Denver Broncos, sí cumplió lo del campeonato. La imponente cantidad de records y un anillo de Superbowl obtenidos durante 14 años vistiendo los colores de los Indianapolis Colts y llevando la herradura en el casco como ningún otro ha podido hacerlo (perdóname, Johnny Unitas), o la creación de Peyback Foudation —encaminada a brindar una oportunidad a chicos que no han tenido todas las oportunidades que deberían en la vida— son sólo dos muestras fehacientes de la grandeza de este hombre, dentro y fuera de los emparrillados. Pero no son las únicas razones por las que merece el homenaje de que fue objeto durante este fin de semana.

Peyton estuvo ahí durante trece de esos catorce años. El único año que no sucedió así, su último, fue debido a la lesión en las cervicales que lo mantuvo fuera de la línea de scrimmage, aunque siempre se le vio en la banda y en los vestidores dando todo de sí para apoyar al equipo que lo reclutó.

A Peyton parece no importarle que, tras ese último año, Jim Irsay y compañía le dieran las gracias pensando que estaba acabado para buscar el futuro en Andrew Luck y le obligaran a hacer lo propio mudándose al salvaje oeste, donde terminaría de apuntalar los records que forman parte de la leyenda de The Sheriff. Y hace bien. Como si se tratara de un viejo y entrañable amor que en algún punto de la relación falló, Peyton se enfoca en atesorar todos los momentos que valen la pena, aquellos que arrebataron al basketball y a las carreras de autos la atención de los habitantes de una ciudad ávidos de probar las mieles de otras glorias, y desde donde conquistó a una legión de fanáticos que, a distancia, enviábamos toda nuestra energía hacia su brazo para que conectara un touchdown más con Marvin Harrison, Reggie Wayne, Marcus Pollard, Dallas Clark o Brandon Stokley. Peyton era (es) nuestro pastor, y con él nada nos faltó nunca.

Por todo eso, la historia de la NFL lo inmortalizó este sábado a través de una estatua que nos recordará a todos quién construyó el Lucas Oil Stadium.





Por eso, el domingo su jersey fue retirado y su nombre agregado al Círculo de Honor de los Indianapolis Colts. Nadie más podrá volver a usar ese número en la capital de Indiana, porque le pertenece a él para siempre.





Por eso, quienes tenemos los recuerdos de su carrera grabados con fuego en la memoria vestimos con más orgullo y cariño que nunca el jersey con el mítico número 18, y algunos otros deseamos viajar a Indianapolis con la única intención de (como Proximus a Marcus Aurelius en Gladiator, al entrar a Roma) poder besar sus pies, hablarle a la estatua y darle las gracias por todo lo que nos entregó durante tantos años.






Now Playing: Analyse - Thom Yorke


Saludos Enfermos.


viernes, octubre 06, 2017

Tres regalos beatleros Tres


La semana pasada fue mi cumpleaños, aunque no vine acá a presumir lo increíble que lo pasé con mi familia y con Hilda, ni lo bonito que sentí de que mi sobrinita se sentara sobre mis piernas para ayudarme a soplarle a la velita del pastel, ni lo afortunado que soy no sólo por esas cosas, sino porque, nueve días después del terremoto que sacudió a mi ciudad, todos pudimos reunirnos para festejar mi cumple, y todas las fechas importantes que vengan, en familia.




No; la verdad es que hoy me trae aquí un tema banal y superficial: ¡los regalazos que me dieron! Y es que, honestamente, ¿a quién no le gustan los regalos? aunque no soy interesado y valoro mucho más otras cosas, siempre es bonito que las personas que me quieren se acuerden de lo que me gusta y tengan detalles así de geniales. Cada uno de ellos es valioso porque me los dieron con mucho amor, desde la deliciosa comida que organizaron mamá y papá, hasta el pastel que llevó una de mis tías. Entre todo eso, sobresalen tres que supieron llegarle a mi talón de Aquiles...y aquí les muestro cuáles son.


1.- Sencillo de 7' Yesterday - Dizzy Miss Lizzy, de The Beatles

Es muy especial porque —además de ser de The Beatles—, hasta hace unos días perteneció a la colección personal de uno de mis tíos. Lo tenía desde que fue lanzado, allá en el lejano 1965, y así, sin más, me lo regaló. Que el transcurso de estos 42 años haya dejado atrás la funda original poco importa; el simple hecho de tratar de imaginar cuántas horas de entretenimiento le dio a mi tío, la emoción que sintió al comprarlo, lo que habrá pensado y sentido al escuchar esas canciones por primera vez; todos esos son detalles que, a mis ojos y oídos, lo convierten en un tesoro.




2.- Lego: The Beatles Yellow Submarine

Siempre fui un niño de Playmobil; conocí Lego hasta que ya estaba viejo para ponerme a jugar con esos muñequitos, y eso creí hasta que, hace una semana, Hilda llegó a casa con una caja que contenía esto:


Para ser sincero, no recuerdo la última vez que pasé tanto tiempo haciendo lo mismo sin aburrirme. Ella encontró la combinación perfecta para lograr que me quedara quietecito por cuatro horas sin levantarme más que para fumar, beber agua, cambiar de disco e ir al baño. Por ratos me sentí como esos gordos vírgenes sin vida social que viven en el sótano de casa de sus papás, pero ¿qué diablos? es la cosa más divertida que he hecho en meses. A lo mejor se me hace vicio...





3.- The Beatles Stereo Vinyl Box Set

Ok, este fue regalo de mí para mí, pero cuenta. Le traía ganas desde que salió a la venta y por X o Y razón no había podido conseguirla, ya fuera por el precio o porque de repente se agotaba. Esta vez no la dejé ir; la vi, me vio, nos vimos...¡y papas! Por cierto, les presento a Verónica Riverami dealer de cositas de The Beatles, por si alguna vez necesitan. Es totalmente confiable.




Aunque siempre me he preciado de ser fan de hueso colorado de The Beatles, no tenía la discografía oficial en ningún formato (sólo en un MP3 supuestamente original de una radiodifusora en Tennessee que me vendió un gringo en el Metro hace años), así que ¿qué mejor forma de hacerlo que con una de las 50,000 copias que salieron al mercado, procedentes de los masters analógicos que se conservan en Abbey Road?




Amén de la mejora en cuanto a la calidad del sonido, hay factores que reafirman su valía como pieza de colección: el diseño y acabado de la caja y funda, el respeto por los diseños originales de las cubiertas de los discos, los booklets y memorabilia que se incluyen en algunos de los álbumes —ya presentes en los tirajes originales o agregados para esta edición—; pero, sobre todo, el exclusivo libro de 252 páginas que completa este set. Miren nada más qué chulada:





Y pues nada, como dije al principio, sólo tenía ganas de venir acá y compartir un poco de lo feliz que estoy con estas nuevas adiciones a mi colección beatlera; justo ahora escucho el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band para acompañar este post e inspirarme. Ustedes, queridos lectores, ¿son beatlémanos y también coleccionan cosas de nuestra banda favorita? si es así, échenme un comment y platiquemos, que siempre es un gusto ver lo que otros fans de los Fab Four atesoran.




Now Playing: A day in the life - The Beatles


Saludos Enfermos.


domingo, octubre 01, 2017

Top10: ¿It 1990, o It 2017? ¡Elige a la mejor!




Este post iba a salir la semana pasada, pero por respeto a lo sucedido tras el terremoto del 19 de septiembre, decidí postergarlo.

También tiene que ver un tanto el que, por ese mismo motivo, quizá muchos no han tenido oportunidad de ir al cine y disfrutar la nueva versión de It, el payaso que a tantos traumó hace 27 años al grado de salir huyendo al pasar frente a cualquier Mierdonalds. Por cierto, ¿no les parece encantador que Pennywise el payaso bailarín haya despertado en las salas cinematográficas tras el mismo lapso que en el libro? Detallazo de New Line Cinema.

Vamos por el principio; It 2017 es, del mismo modo que It 1990, una adaptación de la novela publicada por Stephen King en 1986. Con eso en mente, es lógico que ambas hayan tenido que dejar de lado un montón de cosas, y ponerse al pedo porque ninguna de las dos es una adaptación exacta del libro se me hace muy ocioso, aunque es irresistible y muy entretenido comparar ambas para ver cuál lo hizo mejor, eso sí, sin descalificar a nadie como tantas veces vi en redes sociales ("Pinche millenial" vs "Pinche chavorruco"). Por eso les traigo el Top10 de los puntos más significativos de la novela, y qué tal los abordó cada una de las dos versiones, aclarando que este post abarca únicamente el capítulo 1 de It 1990, para tener una comparación lo más justa posible.


SPOILER ALERT


A partir de aquí contaré cosas tanto del libro como de la miniserie y la película; no quiero arruinarte la experiencia, así que si no has visto, sobre todo, la película...





Bonus: Idioma

Este es el único punto en que seré parcial, así que me disculpo de antemano. Siempre he preferido disfrutar una buena película en su idioma original porque considero que ayuda a que te envuelva completamente y hace la experiencia más completa, pero en el caso de It 1990, su doblaje es sencillamente entrañable; me remite a esos años en que la vida era más simple y, entre otras cosas, asustarme era mucho más sencillo. El intro de la película, los tartamudeos de Bill, las voces de los chicos y de Pennywise, incluso las del Club de los Perdedores ya como adultos, todos esos son recuerdos chingones que el doblaje de It 2017 nunca superaría. Punto para la nostalgia...digo, para It 1990. Y ya, a partir de aquí, todo objetivo y analítico.






10 - El aspecto de Pennywise

La caracterización de Bill Skarsgård como el temible payaso asesino, también conocido como Bob Gray, es casi totalmente fiel a como se describe en el libro; sin embargo, eso mismo le juega en contra, porque visualmente es aterrador y sabes que te va a sacar un par de buenos ped...azos de alma en el cine; tiene lógica que un cabrón payaso con esa apariencia se esconda en el drenaje y sea capaz de desollarte. El look del Pennywise de Tim Curry trae más onda de payaso infantil; su rostro y expresión son más fríos, lo que ayuda a generar esa sensación de desconcierto que te hace preguntarte "¿Qué carajos hace un payaso como ese parado en medio de la nada con un manojo de globos?" Ambos son excelentes, pero en este punto me quedo con Tim Curry (quien además, se dice, no se quitaba el traje para nada con la finalidad de adentrarse lo más posible en el personaje, cosa que resultaba inquietante para sus compañeros de filmación). Punto para It 1990.





9 - Amor y deseo (y abuso de menores)

La sexualidad incipiente de este grupo de mocosos queda manifiesta, principalmente, a través de tres situaciones:

  • El acoso sexual de que es víctima Eddie se manifiesta cuando Pennywise, en forma de un vagabundo leproso, le ofrece una mamadita. It 2017 sí presenta al leproso, pero la candorosa oferta quedó descartada, limitándose a la persecución en Neibolt Street, mientras It 1990 cambió totalmente el contexto y lo llevó a las regaderas de la escuela para crear una de las escenas más traumatizantes (y el pretexto para que los pinches chamacos sucios nos negáramos a bañarnos) en las que, sin ser explícita, la frase "Vuelve cuando quieras, y no olvides traer a tus amigos" adquiere más de un significado. Punto para It 1990.

  • El acoso sexual sufrido por Beverly a manos de su propio padre. En el libro, Alvin Marsh sí llega a cantarle un tiro directamente a su pequeña hija; It 1990 muestra únicamente los celos de un padre sobreprotector y golpeador al mismo tiempo, mientras It 2017, sin sugerirlo tan abiertamente como la novela, sí muestra cierta tensión sexual entre Al y Bev. Punto para It 2017.
  • Todo el revoloteo hormonal alrededor de Beverly. En el libro, Ben ama a Bev, Bev ama a Bill, y aunque Ben se encela ligeramente, lo acepta porque asume que no puede superar el magnetismo y fuerza de su amigo. Las adaptaciones de 1990 y 2017 sí tocan el triángulo amoroso; la primera de un modo muy discreto, y la segunda va un poco más allá, mostrando besos de Bev con los dos chicos (aunque lo de Ben fue más inocente, al besarla para sacarla de las luces de muerte de It en una escena que no tuvo ningún sentido y se vio más como un gancho para atrapar la atención de los espectadores más jóvenes que como una parte integral de la historia). Respecto al poema que Ben escribió a Beverly, It 2017 respeta que la inspiración haya llegado en la biblioteca, contrario a lo sucedido en It 1990, donde las letras surgen en casa de su tía (aunque esto fue una muy buena jugada en el guión de la miniserie para tocar un poco el por qué de la personalidad de la mamá de Ben). En la novela, Bev pregunta a Ben si él había sido el autor y éste lo niega al principio, aunque después termina por aceptarlo; en It 1990 esto se cumple, pero ya en la etapa adulta de los personajes, mientras en It 2017, Bev pregunta a Bill tras la limpieza colectiva del baño. Para cerrar este punto: la secuencia tabú que ninguna de las dos adaptaciones se atrevió a incorporar: la orgía de niños en el drenaje de Derry para recobrar la unidad, amistad y amor que existía entre ellos y comenzaba a disolverse, ideada por Bev y aceptada a regañadientes (al principio) por todos y cada uno de los Perdedores, siendo Eddie el primero en acelerar su respiración (y no precisamente gracias al asma), y terminando con Bill. Lo más cercano a eso, y ya rascándole para encontrar el lado morboso: la escena en Los Barrens donde Bev obsequia con un inocente y tierno beso en la mejilla a Richie y Eddie en It 1990, y la forma en que todos la sabrosean mientras toma el sol tras el chapuzón colectivo en It 2017 que, con un par de gramos de malicia, hubiera quedado magnífico. Punto para...nadie, por mochos. Pudieron hacerlo mucho mejor sin llegar a ser explícitos y escandalosos.

#QuéRicolino


8.- La forma en que Pennywise se aparece al Club de los Perdedores individualmente

Una de las principales características de It es atacar a sus víctimas a través de sus miedos más profundos. Así, la novela muestra el primer contacto con Bill a través del álbum fotográfico de Georgie; a Ben se le presenta en forma de momia, a Eddie en forma de leproso, a Stan en forma de niños ahogados en el contenedor de agua de Derry, a Richie a través de la estatua de Paul Bunyan, a Mike en forma de un pájaro gigante, y a Bev a través de voces y borbotones de sangre en el baño de su casa. It 1990 cambia las situaciones de Ben (primero en forma de su padre, después adquiere la de la momia), Eddie (la ya mencionada escena de las regaderas), Stan (personas ahogadas dentro de una casa, que bien podría ser la de Neibolt Street), Richie (un hombre lobo en el sótano de la escuela) y Mike (cuando se une al Club de los Perdedores y una fotografía del álbum de su padre cobra vida). Por su parte, It 2017 cambia los encuentros con Bill (en el sótano de su casa a través de la forma de Georgie), Ben (un niño decapitado en el sótano de la biblioteca), Stan (una pintura), Mike (un incendio en la carnicería)...y en el caso de Richie, se concreta a una escueta línea: "Me dan miedo los payasos". Punto, definitivamente, para It 1990.


7.- La construcción de la presa en Los Barrens

Los Barrens son piedra angular en la trama del libro, por el simple hecho de que ahí fue donde Bill y Eddie integraron a su círculo, uno a uno, al resto de los Perdedores, empezando por Ben y su innata habilidad constructora. It 1990 sí considera este detalle. Por eso le doy este punto por encima de It 2017, que lo limita a ser una bolita de grasa amante de la historia. Sí, así como lo ven de tierno, se robó las dotes de...





6.- Mike, el historiador

La importancia de Mike Hanlon como historiador no oficial de Derry fue medular tanto en la novela como en It 1990; sin sus extensos e intrincados interludios hubiera sido prácticamente imposible hallarle sentido a la historia. It 2017 reduce a Mike a un simple chico negro acosado por el bully racista, aislado de los demás, que llegó casi por casualidad al Club de los Perdedores. Es una pena que no respetaran a un personaje tan importante, así que el punto va para It 1990.





5.- ¡Me preocupa Bevvie! ¡Me preocupa mucho!

...porque le quitaron buena parte de su encanto en It 2017, desde la inteligencia (inspirada por el miedo a las reacciones de su padre) para esconderle que había sangre regada por todo el baño y así ahorrarse una linda madrina, hasta la habilidad con el tirachinas, tan decisiva en el primer enfrentamiento con Pennywise, o algo que podría parecer trivial, pero no lo es: su llamativa y larga cabellera. Eso fue, sencillamente, imperdonable. En contraparte, aunque a It 1990 le faltó desarrollar bastante la personalidad de Bev, sí respeta sus principales características. Punto para la chiquilla noventera.





4.- Bevvie y sus balas de plata


En el punto anterior, mencioné la habilidad de Bev como tiradora; quiero extenderme en el tema porque no se trata únicamente de la manera en que El club de Los Perdedores mandó a Pennywise a la lona, sino de una forma de concentrar la amistad entre ellos a través de la fabricación casera de estos proyectiles de plata, en la que participaron todos, su inocencia y la creencia de que podrían derrotar a cualquier monstruo con ellos, como en las películas de terror. It 2017 prescindió totalmente de este elemento, e It 1990, si bien sí respetó la forma y el material con que se derrotó a Pennywise, se comió lo más importante y lo simplificó a un "Son los pendientes de mi madre" pronunciado por Richie. Punto para It 1990.



3.- Henry Bowers y todo, absolutamente todo su entorno


  • Este chico estaba completamente loco, y eso radicaba, más que en la influencia maligna de It sobre Derry. en la forma en que su padre (un loco veterano de guerra al que no tuvo ningún sentido disfrazar de policía en It 2017, ni siquiera para justificar su muerte a manos de su propio hijo) moldeó el odio y el rencor irracionales en él; muestra de ello es el desprecio patológico por la familia Hanlon, por lo que llegó incluso a matar al perro de Mike e intentar otro tanto con este. Sin embargo, y para decepción de Henry, estas canalladas no menguaban los malos tratos recibidos de parte de Butch (a quien, por cierto, It 1990 ni menciona). La influencia de "las voces de la Luna" serían también un factor decisivo en el actuar de Henry a través de una mezcla de miedo y fascinación, pero éstas serían notorias en It 1990 hasta la etapa adulta del granuja, y en It 2017, sencillamente, ni existieron. En todo caso, ambas adaptaciones muestran a un bully con cara de malo y actitud de matón, pero desperdician el insano brillo en su mirada, capaz de desconcertar incluso al más osado de sus secuaces: Patrick Hockstetter. Creo que, en este caso, el Henry de 1990 gana sólo porque no trae look de ElBrayan y eso le da un poco más de credibilidad.
  • Hablando de este individuo, es una pena que (de nuevo) un personaje con ese peso haya sido desperdiciado. ¿Qué se puede decir de un sociópata que no sólo colecciona moscas muertas en su lapicera o encierra animales en una vieja nevera hasta que mueren, sino que es capaz de asfixiar a su hermanito menor sólo porque sus padres no le sirven la comida a tiempo por dedicar tiempo y cuidados al bebé? It 2017 apenas lo mostró como un larguirucho pirómano que se fue temprano de la fiesta, pero eso es mejor que lo realizado por It 1990: nada. Punto para It 2017.



2.- El ritual de Chüd

Creo que, en vista de que ya se está cocinando una nueva entrega que llegará a la pantalla grande en septiembre de 2019, valdría la pena reservarme cualquier comentario al respecto. Sólo diré: It 2017 sí muestra una tortuga, y eso les vale este punto.




1.- La muerte de Georgie

La primera víctima de Pennywise tiene una muerte horrible, tanto en el libro como en las dos adaptaciones. Ambas escenas están bien logradas y transmiten la sensación de que el espectador vivirá una auténtica pesadilla. Ambas te hacen desear entrar a la pantalla para detener al pequeño, porque sabes bien lo que sucederá; te angustia, pero en el fondo sabes que deseas el desenlace con morbosas ansias. De hecho, esto último es lo que le da la victoria en este rubro a It 2017: se atrevió a ir más allá y regalarnos una muerte deliciosa, agónica y explícita.




¿Qué opinas, estimado lector? ¿Cuál de las dos crees que se lleva la victoria? Como mencioné anteriormente, se viene el segundo capítulo de esta nueva adaptación de It para el 2019, así que, ya sea porque realmente nos haya gustado lo realizado por Andy Muschietti o simplemente por el mero morbo, considero que vale la pena esperar para echarle un vistazo. Si te gusta a ti Eso y hay algún aspecto que te gustaría agregar a este pequeño análisis, házmelo llegar en los comentarios. Nos leemos en el futuro.




Now Playing: July - Terry Reid


Saludos Enfermos.


jueves, septiembre 21, 2017

México es un país lleno de héroes


Miles de personas hemos salido a la calle para ayudar en lo que se pueda, a partir del terremoto del martes 19 de septiembre: chicos de todas las edades, oficinistas, adultos mayores, amas de casa; todos juntos.




Sé que existe mucho entusiasmo y ganas de ayudar, pero (como es lógico) también hay mucho desorden y eso puede ser contraproducente. Por eso es importante que, si vas a ayudar, identifiques la manera más práctica de hacerlo, ya sea como voluntario en las zonas de derrumbe, donando o difundiendo.

Ayer fui al cruce de Viaducto y Torreón por recomendación de un amigo que me dijo que se necesitaban manos para remover escombros, pero cuando llegué me di cuenta de que ya había mucha gente (¡y qué alegría! es genial que tantos se solidaricen), así que sólo ayudé cargando agua en vehículos que la llevarían a otros lugares donde fuera necesaria. Lo mismo en las esquinas de Gabriel Mancera y Concepción Beistegui, y Prolongación Tajín con Petén: afortunadamente pude brindar apoyo llevando y trayendo medicamentos, comida, líquidos, vigas y herramienta, pero llegó un punto en que me volví innecesario y lo más útil fue hacerme a un lado. Por eso, si deseas asistir a un punto de emergencia, acércate primero a las oficinas del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (E.R.U.M.) para que te capaciten y, sobre todo, cuando te encuentres en el lugar sigue al pie de la letra las instrucciones que te den. No quieras ser héroe ni protagonista, deja a un lado tu ego y recuerda que estás ahí para contribuir a salvar una, dos o más vidas, de la manera en que la organización colectiva te lo permita.

Oficinas E.R.U.M.
Chimalpopoca s/n, colonia Centro, C.P. 06800
Teléfono: 5683 2222

Procura llevar tu propio equipo: casco, botas, guantes y un mazo. De otro modo, no podrás acercarte a la zona de derrumbe (especialmente en Xochimilco), a menos que te presten equipo que podría ser utilizado por alguien mejor capacitado. Si no cuentas con equipo, evita ser una víctima potencial; mejor acude con medicamentos y herramienta, y retírate del lugar.

Agua, alimentos, artículos de limpieza: no los lleves a las zonas de trabajo, porque ahí sólo estorbarán y de todos modos alguien tendrá que llevarse todo eso a un centro de acopio o albergue. Ahórrale la chamba a ese alguien y llévalos tú. Por cierto, preferentemente dona alimentos enlatados y no perecederos; cubre totalmente el código de barras con plumón permanente para que llegue a donde debe y evitar que termine en manos equivocadas.

Consulta la lista de centros de acopio aquí, y la de albergues (que se actualiza constantemente) acá. También puedes estar atento a las redes sociales, hay muchas iniciativas ciudadanas pequeñas y muy valiosas a las que también te puedes acercar. No te desconectes, revisa y comparte, siempre con visibilidad Público en el caso de Facebook, para que la información fluya con mayor alcance.

Difunde información, toda la que puedas, pero corrobórala primero. Que no te gane la prisa por informar, no caigas en la tentación de generar un montón de likes y shares. Ten en cuenta que los ciudadanos somos quienes estamos aquí, a ras de piso, y presenciamos las cosas antes que cualquier medio de comunicación, así que todo dato corroborado es sumamente valioso.

Hablando de medios de comunicación: sí, se están pasando de verga. Sí, están manipulando a la gente y convirtiendo las labores de rescate en el Colegio Enrique Rébsamen en una telenovela, e ignorando otros puntos que necesitan ayuda de la misma manera, pero por ahora lo verdaderamente importante es contrarrestar eso con información veraz, objetiva, ciudadana y consciente. Tu aporte puede ayudar a salvar vidas, a detectar edificios en riesgo de colapsar, a despejar áreas, a no entorpecer el tránsito más de lo normal. Sé consciente. No te enganches con los mentirosos ahorita, pero no te deshagas de toda la información que te llegue respecto al tema. Guárdala, y cuando haya pasado la emergencia, la analizaremos entre todos. Lo más importante ahora es salir de esto, y cuando lo hayamos hecho, cuando nos hayamos levantado, entonces les haremos pagar por estas marranadas.

Ánimo, mucho éxito, ¡y sigamos empujando todos!




Saludos Enfermos.