miércoles, agosto 09, 2017

Museo del Automóvil de la Ciudad de México: un viaje motorizado en el tiempo


El Museo del Automóvil de la Ciudad de México es el sueño húmedo de cualquier amante de los motores.

Hilda y yo lo visitamos un viernes, y nos sorprendió sobremanera encontrarlo prácticamente desierto pese a que llegamos a eso de las 2 de la tarde; de hecho, salvo por algunos visitantes que nos hicieron compañía esporádicamente, tuvimos el museo para nosotros solos.

Pese a que el espacio donde se aloja es enorme, al parecer no es suficiente para la magnífica colección de 115 automóviles que alberga. Los autos están apilados uno junto al otro en dos rectángulos, uno dentro del otro, y si bien esto no permite apreciar todos los detalles de cada uno, hace que el ambiente que se vive dentro del lugar sea el de un auténtico garage.




El mural El hombre y su transportación, de la autoría del artista plástico Francisco Messeguer, enmarca a la perfección toda la historia —más o menos desde principios del siglo XX hasta aproximadamente el 2003— contenida entre un calor que no es el de los motores andando, pero se antoja imaginar que es así; algún olor a aceite proveniente del fondo, donde el señor Jerónimo, a quien es un gusto ver dando mantenimiento a los autos con tanto cariño, quizá está haciendo reparaciones a alguna importante pieza de la colección, y sobre todo, las ganas de poder montarse en alguna de ellas y salir a recorrer la ciudad.

Por otra parte...¿por qué elegir uno, si puedes escoger diez?

Mientras yo terminaba de tomar las mejores fotos posibles para hacer justicia a la belleza de estas máquinas, Hilda se encontró con Gerardo Aguerrebere Gálvez, encargado del museo; después de presentarnos, platicamos con él y nos dio su Top10 de los automóviles más sobresalientes de la colección. ¿Están listos para conocerlos?


Cadillac Eldorado Brougham — 1957, General Motors Co., USA.

Una bestia de edición limitada, hecha a mano, con toldo elaborado completamente en acero. El diseño de Ed Glowacke se mantiene vigente, siempre como un referente de elegancia y distinción.




Lincoln Continental — 1941, Ford Motor Co., USA.

Belleza que, durante años, fue algo así como "el auto oficial de los presidentes de los Estados Unidos".




Volkswagen Sedan — 2003, Volkswagen, Alemania.

El penúltimo modelo fabricado en México del entrañable vochito. Desde 1996, México fue el único país que continuó fabricándolo, así que tuvo el placer de enviar a Wolfsburg, Alemania, el último ejemplar para darle el lugar de honor en el museo de la marca. De esta última edición se produjeron solamente 3,000 unidades, en dos colores: azul acuario y beige, que manifiestan la nostalgia por "El mejor auto del siglo XX". Por cierto, Gerardo nos explicó que la línea en el cofre que une el logo de VW con el escudo de la ciudad de Wolfsburg representa el camino que este histórico automóvil siguió desde sus orígenes hasta la fama mundial.




Volkswagen Sedan — 1969, Volkswagen, Alemania

Meses antes de comenzar el Mundial de Fútbol México 1970, este vehículo fue enviado a Europa como Embajador de la Buena Voluntad; de esta forma, México mostró fraternidad a los países convocados a dicha justa deportiva. Es considerado una obra de arte moderno, pues fue construido por artesanos mexicanos en una de las fábricas de nuestro país. Uno de estos ejemplares se encuentra en el Volkswagen Auto Museum de Wolfsburg; uno más en Disneyland, y queda este ejemplar, en perfecto estado estético y mecánico.




Galaxie 500 Convertible — 1964, Ford Motor Co., USA.

Increíblemente suave y versátil, fue condecorado —junto con toda la línea Ford ´64— como Auto del año.




Mustang Coupé — 1966, Ford Motor Co., USA.

Si al principio de este artículo dije que el Museo del Automóvil es el sueño húmedo de los amantes de los motores en general, el Mustang de 1966 (y técnicamente, cualquier ejemplar de toda esa década) es el que me hace empapar los calzones. Excelente elección de un conocedor.




Studebaker Dictador Business Coupé — 1936, Studebaker Corp., USA.

Como el ave Fénix, la compañía regresó a la vida tras declararse en quiebra en 1933, y lo hizo de una forma imponente, con modelos incisivos que contrastaban la tendencia clásica de la época.




Studebaker Golden Hawk — 1957, Studebaker Corp., USA.

Uno de los más poderosos ejemplares de la marca, siempre innovadora en cuanto a diseño y espacio interior.




Hudson Limousine — 1941, Hudson, USA.

Originaria de Detroit, Michigan, la Hudson nació en 1909 y se convirtió en una de las fábricas norteamericanas más grandes e importantes, algo que se manifiesta en el imponente y poderoso frente de este ejemplar.




Hudson Hornet Hollywood — 1952, Hudson, USA.

Once años después, el versátil titán seguía haciendo de las suyas gracias al motor Hornet, que dio importantes victorias a la marca. Desgraciadamente, su producción cesó en 1957.




A excepción del Mustang, yo haría algunos cambios a la lista, así que...¡qué demonios! aquí van los que elegiría:


Chrysler Airflow — 1935, Chrysler Corp., USA.

Polémico, dinámico y adelantado a su tiempo. Creo que sería un auto perfecto para mí (sí, el modesto no vino, pero estoy yo).




Lafayette Sedan — 1936, Nash Motors, USA.

Lujoso y caro, capaz de conquistarme con las líneas aerodinámicas de sus costados y el faro en el lado derecho del parabrisas.




Opel Olympia — 1939, General Motors Co., Alemania.

Ah caray...¿Un GM alemán? Sí, porque entre 1928 y 1929 la empresa norteamericana compró a la teutona, para fabricar esta belleza en honor a los Juegos Olímpicos Berlín 1936. Este fue el último modelo elaborado en Alemania antes del bombardeo de la fábrica durante la WWII, y probablemente este ejemplar sea el único existente en el mundo. ¿Alguien dijo "valor histórico"?




DeLorean DMC 12 — 1981, DeLorean Motors Co. LTD, Irlanda del Norte.

Cualquiera que haya crecido viendo la trilogía de Back to the future estará de acuerdo conmigo en que sería un placer subirse en él.




Cadillac Sedanetta — 1941, Chevrolet Co., USA.

Actitud badass, frente poderoso, un tono de azul completamente viril y los detalles rojos en los neumáticos y bajo los faros, me derriten.




Pierce-Arrow Sedan de luxe — 1936, Pierce-Arrow Motor-Car, USA.

Tan lujoso que fue la primera marca utilizada por la Casa Blanca para los actos oficiales del presidente. Además, su color verde bandera resalta perfectamente las finas líneas laterales.




Lincoln Continental Mark V — 1960, Ford Motor Co., USA.

Éste era del ex-presidente Adolfo López Mateos (la porra te saluda hasta allá donde te estés rostizando). Considero que yo lo merezco más, y fin de la discusión.




Mercedes Benz 190 SL — 1960, Daimler-Benz A.G., Alemania.

Elegante y aerodinámico, como para jugar a ser James Bond.




Jaguar XKE Roadster — 1963, Jaguar Cars Ltd, Inglaterra.

No soy fan del color blanco, pero combina perfecto con la línea minimalista y poderosa de esta bestia.




Packard Coupé Convertible — 1941, Packard Motor Car Co., USA.

Uno de solamente 300 que se fabricaron. Tiene una parrilla poco común, como suelen gustarme, y una sobriedad que contrasta perfecto con su pintura en rojo intenso.




¿Qué tal, les gustan? Apenas han visto 20 ejemplares, ¡esperen a ver los otros 95, que pueden encontrar en este enlace! o mejor aún, ¿por qué no aprovechan que se acerca el fin de semana y arman plan para conocerlos en vivo? El museo abre de martes a domingo con horario de 10:00 a 15:30; si van, les sugiero que lo hagan lo más temprano posible, porque si son fans clavados de la fotografía —como su servilleta— se van a aventar mínimo tres horas ahí.

La entrada cuesta 30 pesitos, y si llevan credencial de estudiante o maestro, son menores de 12 años o adultos mayores, pagan la mitad. Además, por 10 pesitos extra al costo de su entrada les dan visita guiada, programada para las 13:00 horas, que lo vale totalmente.

Lo encuentran en la avenida División del Norte número 3572, colonia San Pablo Tepetlapa, delegación Coyoacán. Les queda super bien la estación Nezahualpilli del Tren Ligero, y (tip, por si llegan con hambre) pueden echarse unos ricos tacos de mixiote antes de entrar.

¿Qué más necesitan para que se les despierte el antojo?




Now Watching: FC Juárez vs Chivas


Saludos Enfermos.


domingo, agosto 06, 2017

El primer año


Son casi las 12 de la noche, y estoy por terminar una jornada laboral más. Pero no es cualquier jornada. Justo hoy, cumplí un año en mi (no tan) nuevo trabajo.

Cuando llegué, aún seguía chambeando en SP Marketing, y así me la aventé los primeros ocho meses: me dedicaba a la mercadotecnia de lunes a viernes; los sábados, domingos y días festivos, a mi nuevo giro. Estuvo rudo tener que switchear el mood entre una y otra actividad dos veces por semana,  y así hubieran seguido las cosas, y hubiera aguantado ese ritmo, si las circunstancias no me hubieran obligado a elegir dónde quería quedarme. Dudé, en principio; pero 365 días después, considero que escogí correctamente.




El nuevo ritmo siempre fue vertiginoso; en mi primera semana tuve oportunidad de estar muy cerca de personas de las que jamás creí que podría estar, cumpliendo tareas de suma importancia para mi área. Debo decir que, obviamente, no lo hubiera logrado sin la guía de la persona que me invitó a colaborar ahí. Más que un amigo, se convirtió en un maestro; rebasó por mucho la amistad que nos ha unido durante años y se ganó una clase de respeto muy especial, de ese que a escasas personas les he tenido: me hizo admirar su forma de trabajar, y desear llegar a ser, algún día, tan bueno como él.

He tenido oportunidad de mostrarle mi gratitud y honrar a mi trabajo, de la mejor manera posible: aprendiendo constantemente, superándome a mí mismo, sacándome de encima la mecánica que adquirí durante 13 años de trabajo en agencias de marketing y cambiándola por parámetros distintos, más elevados, una actitud de responsabilidad y servicio acorde con mis nuevas tareas.

Hoy no puedo decir que me las sé de todas, todas; pero sí puedo afirmar que amo mi trabajo por la enorme satisfacción que me da en tantos sentidos: desde llegar temprano un sábado por la mañana, comprar un café y prepararme para monitorear las cosas que suceden en esta caótica ciudad, hasta saber que, desde mi trinchera, puedo hacer algo para mejorar las cosas. Tengo toda la intención de que este sea el primero de muchos años, y si de algo me precio, es de no aflojar la mandíbula cuando ya mordí.




Now Playing: Time - Pink Floyd



Saludos Enfermos.


domingo, julio 30, 2017

Guanajuato y la CDMX, hermanadas por Diego Rivera (¡y con Picasso de visita!)


Un must para quien se precie de ser amante de las expresiones artísticas del siglo XX en México es el Museo Casa Diego Rivera, ubicado en la bella ciudad de Guanajuato. El hogar en que naciera y viviera durante los primeros 6 años de su vida uno de los máximos representantes del muralismo mexicano fue convertido, en 1975, en guardián del mobiliario que acompañó la infancia del ilustre muralista, respetando sus características originales para reproducir el ambiente original en que hizo sus pininos como artista (sí, le gustaba eso del trazo desde pequeñito). Además, posee alrededor de 175 piezas originales del pintor, propiedad del ingeniero Marte R. Gómez, siendo una de las colecciones más importantes en todo el país, pues representa diferentes etapas creativas del artista.


Visita la casa de Diego Rivera haciendo click aquí.



Hablando de las etapas artísticas de Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez, una que lo enlaza con otro grande de los lienzos —un tal Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso— engalana al Museo del Palacio de Bellas Artes a través de la exposición Picasso & Rivera: conversaciones a través del tiempo. Organizada por el ya mencionado recinto mexicano y el Los Angeles County Museum of Art, presenta la influencia de un genio en el otro y la amistad que desarrollaron durante el tiempo que coincidieron en la vanguardista París, en los albores del siglo XX.

Compartir cuatro de sus nombres no es lo único que enlaza a ambos artistas hispanoparlantes. Haber sido niños genio que accedieron al estudio de las bellas artes desde muy jóvenes, coincidir en la capital francesa para sostener una longeva amistad que desembocaría, principalmente, en la influencia del cubismo de Picasso sobre el espíritu de Rivera como intersección de sus caminos, no pueden ser obras de la casualidad. Es un hecho que la Humanidad necesitaba el encuentro de estos dos gigantes para crecer alimentándose uno del otro y continuar por sus respectivas sendas hacia la grandeza.


La exposición está disponible hasta el 10 de septiembre, así que tiempo hay, ¡y de sobra! para no perdérsela. Eso sí, vayan sin cámara profesional, ya que no están permitidas; únicamente se pueden hacer fotos con el celular y no a todas las obras, pues hay algunas a las que, por derecho de propiedad, no podrán fotografiar sin recibir una llamada de atención por parte del personal de vigilancia.



El resto de la galería, aquí.


Aún así, vale completamente el tiempo que el visitante invierte perdiéndose entre las intrincadas manifestaciones del cubismo de Pablo Picasso y su posterior derroche de sensualidad a través de minotauros y musas, así como en el talante transgresor y revolucionario (cuando ambas palabras significaban algo) pero, sobre todo, versátil de Diego Rivera, que le llevó incluso a ilustrar una edición japonesa del Popol Vuh. La entrada cuesta 60 pesitos, así que sacrifiquen un par de caguamas y vayan a disfrutar este encuentro de dos de las almas más libres que han plasmado su huella sobre un lienzo.

P.D.: Si llegan al Museo del Palacio de Bellas Artes con los audífonos puestos, busquen mbellasartes en Spotify, o bien, hagan click aquíaquí. Seguro se ambientan.






Saludos Enfermos.


jueves, julio 20, 2017

Los sabores de Huatulco


Después de los anuncios parroquiales de la semana pasada y retomando el tema de los tesoros gastronónicos que Hilda y yo encontramos en Huatulco, después de abrir el apetito en Mezcal Chahue nos fuimos raudos y veloces a La crema bar, en el centro de La Crucecita, donde disfrutamos una deliciosa pizza frutti di mare repleta de camarones y pulpo.




Las bebidas también son buenísimas; Hilda se tomó una fresada y yo un Alabama slammer...la neta no recuerdo qué le ponen, pero estaba regañón y muy, muy rico.




A la mañana siguiente fuimos al Mercado 3 de Mayo para buscar con qué curar mi ligera cruda (ok, Hilda no se dio cuenta de que andaba crudo y me acabo de balconear, jeje) y para eso, ¿qué mejor que una michelada con camarones en el Comedor Xochitl? Sí, sé que siempre he pecado de purista y he dicho que la cerveza se toma sola, pero ¿alguien de verdad podría resistirse a esto?




Ya restablecido y para no perder el tono...vean este delicioso caldo de mariscos. Atención a la cola de mojarra que asoma del plato, porque...





...así quedó el pobre cuando terminé con él.





Nunca he sido de perdonar el postre y esa no sería la ocasión. El pan y el chocolate no solo estaban riquísimos, sino que este último fue preparado a la manera tradicional por el joven muxe que con tanta presteza nos atendió: tomando el molinillo y dándole duro hasta hacerlo espumar. Ver cómo lo preparó definitivamente fue un plus.




Otro día, en el recorrido que dimos por Mazunte, paramos a comer en un restaurant del pueblo; Hilda pidió una mojarra y me invitó un taco; estaba deliciosa, pero como no le tengo la paciencia para estar sacándole uno por uno los huesitos mejor pedí mi especialidad: un mix de camarones que incluía una muy buena ración de estos crustáceos preparados a la diabla, al mojo de ajo, a la mantequilla y estilo BBQ. Si se les hizo agua la boca al leer, miren esto:




Hablando de camarones, y aunque más chiquitos, los que venden en los locales de la Bahía Santa Cruz no desmerecen, acompañados de un filetito de pescado empanizado, arroz y ceviche.




De regreso al centro de La Crucecita, caímos en la cuenta de que no habíamos probado uno de los platillos más tradicionales de todo el estado: ¡las tlayudas! así que, ni tardos ni perezosos, entramos al Restaurant bar El grillo marinero y pedimos una de esas deliciosas tortillotas acompañada de todo lo que debe llevar: tasajo (lo que nosotros conocemos como "cecina", o sea, la carne salada), cecina (los oaxaqueños le dicen así a la que en la CDMX se le conoce como "cecina enchilada"), chorizo, quesillo de Oaxaca, aguacate y jitomate.




Para rematar, ¡y vaya forma de hacerlo!, fuimos a buscar algún otro restaurant en el centro del pueblito a la hora de la cena. Dimos con Tostados Grill, un lugar con todo el punch de la cocina oaxaqueña aderezado con un toque nice que se nota, sobre todo, en la presentación que dan a los alimentos. Como teníamos un chingo de hambre, se nos hizo fácil pedir una cosa de la que no recuerdo cómo se llama, pero incluía "mini-probadas" de la comida más representativa de Oaxaca. Así, lo primero que llegó a nuestra mesa fue una charola de cuatro quesos: quesillo de Oaxaca, requesón, queso de rancho y otro del que no estoy seguro si era queso plamela o queso badera. Agréguenle el guacamole, una generosa dotación de chapulines y un putazote de totopos, y el resultado es...




¡Que cuando terminamos con eso ya estábamos llenos! pero como aquí somos valientes y no payasos, le entramos también a las tres variedades de mole que llegaron en el segundo tiempo: rojo, negro y verde, todos cubriendo, cada uno, una buena pieza de carne de cerdo.




A estas alturas del partido ya no nos entraba ni aire. Hilda se rindió y no quiso más, pero yo todavía tuve la osadía de zamparme una de las dos rebanadas de tlayuda que llegaron en el tercer tiempo.




Sobra decir que no nos terminamos todo y me sentí bastante frustrado por eso (no soporto la idea de dejar mi plato a medio comer, neta me pone muy de malas), pero si así salimos rodando, ya me imagino cómo hubiera terminado. Cuando le dije a la mesera que las porciones de comida estaban bárbaras, me dijo:


—Ustedes no son de aquí, ¿verdad?
—No...¿por que?
—Es que los oaxaqueños comemos mucho.
—¡Ya lo noté!


Como verán, las hermosas playas, los manglares, la sierra, el mezcal, la mismísima Guelaguetza, son todos factores que convierten a Oaxaca en uno de los destinos turísticos más importantes del país. Ya sea que visiten la zona central, la serranía o la costa, siempre regresarás a tu ciudad con un inolvidable y delicioso sabor de boca. ¿Qué esperas para visitarlo? Mientras te decides...nos leemos en el próximo post, que de tanto ver ya me dio hambre. Bon apettit!






Saludos Enfermos.


domingo, julio 16, 2017

10 bandas de rock que necesitas escuchar + una exposición que debes visitar




Para quienes amamos al rock en (casi) todas sus vertientes, escuchar rock & roll, metal, grunge, punk, garage, brit o cualquiera de sus otros casi infinitos subgéneros es cosa de todos los días. Ya sea en la comodidad de casa, en los inseparables e indispensables audífonos que nos ayudan a esquivar banda, reggaetón y demás aberraciones durante los trayectos del día o en la oficina, no hay día que no nos demos el gusto de disfrutar la música que nos ha marcado de por vida.

Quería escribir este post el jueves para estar a juego con el #DíaMundialDelRock y subirme al hashtag en redes sociales, pero justo cuando iba a sentarme a escribirlo, recibí un mensaje que me hizo posponerlo:



¡Valió la pena totalmente! miren nada más qué belleza:




Para mí, pensar en rock es pensar en The Beatles como primera referencia. Durante los 10 años que llevo escribiendo este blog me he deshecho en halagos hacia mi banda favorita de todos los tiempos, y el que mi copia en vinil importada llegara en una fecha tan especial me hizo pensar que debía dedicar unas líneas al tema. Sin embargo, y obviamente, The Beatles no son la única banda para mí. Cada momento de mi vida, relevante o pasajero, ha encontrado eco en X o Y rola y se ha quedado ahí, desde la que pongo para entrarle a los chingazos a la hora de abordar el Metro, hasta la que quiero que suene primero en mi funeral.

Es por eso, queridos lectores amantes del rock, que les traigo a mis 10 bandas favoritas, representadas a través de mi disco favorito de cada una de ellas y mi rola preferida (que puede ser, o no, de ese disco)*:


Mención honorífica: The Strokes

De sobra sé que, al final, no se convirtieron en "Los redentores del rock", como se esperaba de ellos cuando surgieron, pero tienen onda, me recuerdan un tanto a The Cars (quienes, curiosamente, no figuran en este Top10) y la voz de Julian Casablancas, que puede ir de la pasividad indolente a la rabia mal contenida en segundos, me mama.

Disco favorito:




Rola favorita:






10.- Rammstein

En sus orígenes, se decía que hacían ver a Metallica como un montón de nenas (que bien visto, no es tan difícil...pero bueh, no es mi intención entrar en polémica; los respeto mucho y me gustan). Se cumpla o no esa sentencia, la potencia y teatralidad de Till Lindemann han hecho que este armatoste teutón y su banda se ganen un lugar muy especial en mi corazón.

Disco favorito:




Rola favorita:






9.- Guns n' Roses

Supe que era fan de la banda angelina cuando, estando en prepa, encontré en casa una copia del Appetite for destruction y se la regalé a Joel, alguien que ha sido un hermano para mi durante todos estos años.

Disco favorito:




Rola favorita:






8.- Muse

Las razones porque los de Teingmouth aparecen tan abajo en este Top10 son que delante de ellos hay puros pesos pesados, y que su último par de discos ha sido un tanto más suave que las producciones anteriores. Sin embargo, su calidad es innegable, y las emociones que produce en mi verlos tocar en vivo no tienen comparación.

Disco favorito:




Rola favorita:






7.- The Alan Parsons Project

Los conocí siendo muy joven; creo que tenía unos 10 o 12 años cuando encontré el Ammonia Avenue entre los discos de mi papá. Aunque años después, yo mismo los apodé "Los Pink Floyd fresas", su sonido me ha parecido fascinante hasta estos días.

Disco favorito:




Rola favorita:






6.- Radiohead

Siempre he pensado que, si un día soy abducido por aliens, me encantaría que ellos estuvieran sonando en mis audífonos en ese momento.

Disco favorito:




Rola favorita:






5.- Creedence Clearwater Revival

Para este lugar, con toda la admiración por su ejecución instrumental y la voz de John Fogerthy, elijo a los mejores compañeros de carretera que podría tener.

Disco favorito:




Rola favorita:






4.- Queens of the Stone Age

Prácticamente todo lo que toca Josh Homme se convierte en oro (incluyendo a su esposa, mmmmm, cosita rica...ok, ya me desvié del tema). Sin embargo, QOTSA sobresale entre otras bandas como Kyuss, Eagles of Death Metal o Them Crooked Vultures por capturar tan bien la esencia del espíritu stoner y agregarle potencia, riffs hipnotizantes y una de las mejores voces que existen en la actualidad.

Disco favorito:




Rola favorita:






3.- Pink Floyd

¡A partir de aquí se pone cabroncísimo asignar los lugares! todos son auténticos titanes, todos han tenido momentos en la primera posición, pero si debo decidir, en esta casilla pondré a quienes me han hecho sentir al universo dentro de mi cráneo (sin usar drogas...ilegales) una, y otra, y otra vez.

Disco favorito:




Rola favorita:






2.- Queen

Si no fuera porque soy un hombre de hábitos arraigados y llevo más de dos décadas casado con el número uno de este Top10, esta banda londinense ocuparía el primer peldaño. Dejando de lado los tecnicismos, todas las virtudes citadas en innumerables artículos sobre rock y mi recurrente halago de "El mejor cantante que he escuchado en toda mi condenada vida", Freddie Mercury es capaz de hacer aflorar todas y cada una de mis emociones, casi hasta llegar al paroxismo, solo con su voz.

Disco favorito:




Rola favorita:





1.- The Beatles

Antes de comenzar este conteo mencioné que el rock tiene una canción para casi cada momento de mi vida, pero me reservé el dato de que el hábito comenzó con los Fab Four. Esté feliz, triste, furioso o conmovido, siempre me acompaña una canción de ellos. De todas las cosas maravillosas que se pueden decir sobre estos dioses liverpoolianos, sus aportes no solo al rock sino a la cultura en general o su legado, considero que esa es la razón más potente para tenerlos en el sitio de honor.

Disco favorito:




Rola favorita:






¿Cuál es tu Top10? Tómate tu tiempo, piensa y siente con calma; a lo mejor será sencillo, o quizá te sea complicado y hasta doloroso descartar bandas hasta llegar al número deseado (como a mi me sucedió). Cualquiera que sea el caso, si vives en la CDMX o en el Área Metropolitana del Estado de México puedes ir a tomar algo de inspiración en la estación Buenavista del Tren Suburbano, donde encontrarán una interesante exposición de Manuel Padua, alumno de CaricatuArt, curso impartido por el caricaturista Emmanuel Vélez en el Taller de Dibujo, Pintura y Caricatura ubicado en Donceles 74, esquina con Palma, colonia Centro. Aprovechen para dominguear, echen un vistazo y me cuentan si encontraron a su banda o cantante favorito.


Conoce el trabajo de este artista incipiente haciendo click aquí.




Now Playing: Soul burn - Meshuggah


Saludos Enfermos.





* El orden de las bandas puede variar con el paso de los años, algunas pueden salir, otras entrar, las que salieron probablemente regresen, y así, sucesivamente. El universo del rock es tan vasto que da para esto y mucho más.