jueves, mayo 05, 2011

El sope del novato


El domingo fue un dìa de mucho aprendizaje para mi.

Todo comenzò hace un par de semanas que invitè a Sandra a comer en casa, fue la primera vez desde que regresamos (hace ya 6 meses) y como seguro a muchos de ustedes les ha pasado, es tìpico que uno muestre la mejor cara cuando la pareja y la familia conviven; en esas andaba yo cuando mi hermanita tuvo la genial idea de preguntarme si harìa unos ricos sopes para almorzar el siguiente fin de semana y despuès de fulminarla con la mirada terminè por aceptar, ya que no iba a negarme frente a mi mujer.

Cabe aclarar que estoy bien pendejo para cocinar, en mi vida había preparado algo que no fuera huevos con jamòn, agua de limòn, sàndwiches, tortas y cafè. Total que la noche anterior abrì una bolsa de frijoles bayos, los limpiè y dejè remojando para que estuvieran listos para cocerse por la mañana (pero olvidè lavarlos, solo los dejè reposando en agua, mi prima me hizo favor de darles una lavadita cuando vio mi burrada en la mesa de la cocina); en la mañana salì a comprar la masa para armar los sopecitos, luego mi mamà me enseñò que para cocer frijoles tengo que ponerles un diente de ajo (sin càscara, asno), un pedazo de cebolla como del tamaño de un dado al cual hay que quitarle la capa de arriba porque es la que recibe todos los contaminantes mientras se transporta y demàs, 3 cucharadas de sal de grano y listo, se dejan en una olla express a medio llenar con agua durante una hora. Mientras mis frijoles se cocìan le pedí asesoría a mi prima Martha para saber cómo chingados darle forma a la masa y después de enseñarme la técnica ultrasecreta y llegar a la conclusión de que mis manos son muy torpes y rudas para darle vueltas armoniosamente a las tortillitas de masa (previamente revuelta y amasada con 2 cucharadas superas de agua, 2 de sal y una porción de manteca equivalente al tamaño de una pelota de frontón), sacó de la alacena una madre como esta para que pudiera aplastarlas y echarlas al comal:


Primero pensé en sacar en serie los discos de masa para después meterlos todos al mismo tiempo al comal (o bueno, los que cupieran) y al final pellizcarles las orillas para que quedaran con la forma típica de un sope, pero me dijo mi prima que ni madres, que así no funciona porque la masa se endurece y ya no se le puede dar forma después; entonces me explicó que tenía que darle forma a un sopecito, ponerlo en el comal mientras armaba otro, estar al pendiente de que no se cociera de más el que estaba en el fuego, repetir el procedimiento mientras le levantaba las orillas al que saqué de ahí, hacer uno màs para poner al fuego y así sucesivamente. Qué pinche madriza, es más complicado de lo que parece porque hay que concentrarse y poner atención para no sufrir mermas en la producción. Así me aventé kilo y medio de masa, haciendo bolitas y repitiendo el proceso ya descrito un chingo de veces (bueno, no un chingo, solo hice como 40 sopes) mientras los frijoles se cocían y se acercaba la hora de que llegaran las visitas para almorzar (mi mujer y mi cuñado). En teorìa, el almuerzo debìa quedar asì:


Eran ya las 11:30 de la mañana y los putos frijoles nomás no quedaban, así que llegó mi mamá al rescate: frijoles de lata y como plus, chilorio para acompañar. Mientras ella preparaba los ingredientes extra yo terminaba de darle forma a los bizarros círculos de masa; en cuanto el chilorio y los frijoles estuvieron listos (caray, ¡qué alburero se lee eso!) terminé de preparar los sopes, les agregué crema y queso doble crema, los acomodamos en charolas y listo, a hincar el diente. El resultado fue este:


No se ve muy apetitoso pero quedaron ricos y no le hicieron daño a nadie. Aùn asì me quedè con la espinita de no haber hecho todo yo ya que recibì ayuda y usè frijoles y chilorio de lata, asì que planeo perfeccionar mi tècnica, renunciar a mi actual trabajo y convertirme en el rey de los sopes para despuès comprar un equipo de fùtbol (a huevo, si Jorge Vergara comprò a las Chivas despuès de pasar años vendiendo carnitas, yo tambièn puedo). No, ya en serio...me gusta la idea de aprender a cocinar; es algo nuevo para mi y ademàs me va a servir para ciertos planes que tengo en mente. Por lo pronto, la pròxima oportunidad de retar a la cocina no està tan lejana: prepararè unos deliciosos volcanes para disfrutarlos junto con unas cervezas heladas durante la final de la Champions League.



Now Playing: Starlight - Muse


Saludos Enfermos.

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lamaga dijo...

Ándale, se me antojaron che.
Cocinar está bueno, relaja y entretiene, la joda es lavar todo después.

cintya dijo...

Jajajaja a mi me encanta cocinar y soy buena en eso, pero si, es una jodita hacer antojitos mexicanos. Y si no s even muy presentables, no importa, estaban ricos y no le dio chorro a nadie, ojala que cuando compres tu equipo de futbol te acuerdes de tus fieles seguidores bloggeros :P

{{El Diablo}} dijo...

Lamaga: quedas invitada para la pròxima que haga sopes (o como dije, volcanes, los cuales harè para la final de la Champions League en casa). Coincido contigo, es una joda lavar los trastes despuès de cocinar.

Cintya: Habrà que ver si es cierto eh, tù me compartes de lo que cocines y yo te invito (si, a ti tambièn) a probar mis poco atractivos visualmente pero sabrosos antojitos. Y claro que me acordarè de la banda cuando sea dueño de las Chivas, faltaba màs.



Saludos Enfermos.

Kyuuketsuki dijo...

Bienvenido a la liga de los cocineros hombres muy hombres. Porque así dejamos de depender de las viejas para comer, jojojo.

{{El Diablo}} dijo...

A huevo, y tambièn le puedo hacer de comer a mi jefa, a mis carnalas y a mi mujer.


Saludos Enfermos.