miércoles, enero 01, 2014

Target 2014


El otro día vi en el muro de mi novia esta imagen:




Está chidita la broma, pero me dejó pensando en que no es tan graciosa cuando te hace darte cuenta de que encierra mucho de cierto. Hizo que me dieran ganas de asomarme, no sin cierta vergüenza, a ver los resultados que coseché de las metas que me establecí para el 2013, y, aunque no salí tan decepcionado como pensaba en principio, sí puedo decir objetivamente que mi rendimiento no llegó ni a un mediocre 50%. De 14 objetivos cumplí solamente 4, obteniendo un insípido 29% de efectividad. Nada para darse un balazo en la sien, pero tampoco es como para andar presumiendo...así que ya, terminado ese periodo, ha llegado el momento de hacer un análisis y planteamiento objetivo del trabajo para este 2014 que viene envuelto en recalentado de anoche y tazones colegiales de fútbol americano. ¡Venga de ahí!


1.- Convertirme en un bebedor controlado. Este viene desde el año pasado y, hasta el último tercio del 2013, no le había echado muchas ganas que digamos. Por fin me cayó el veinte de que mis adicciones son dañinas no solo para mi, sino para las personas que me aman y se preocupan por cómo estoy. Si bien no me resulta tan difícil controlar mi manera de beber, sí me encanta la fiesta, el desmadre y la peda, además de que tener muchos amigos bebedores y decirles de repente que he decidido bajarle a la intensidad conflictúa un poquito las cosas. Quiero dejar bien claro que si bien hay un motivo externo a mi muy importante por el que yo mismo he decidido tomar esta decisión, y que ese motivo juega un rol protagónico, no es el único; mi bolsillo agradece el ajuste, la talla de mis pantalones también. Mi propio cuerpo me está ayudando con eso, no sé si porque mi mente lo está preconfigurando para recibir bajas cantidades de alcohol o porque realmente he llegado a mi límite. Luego entonces, la meta es seguir sobre esa línea y mantener el control sin que se me caliente el hocico, limitándome a beber hasta que empiece a sentirme ligeramente mareado o bien, hasta llegar al número de copas/chelas/litros (según el lugar donde esté) que me haya impuesto previamente. La primera prueba es mañana, en una ida a los litros que tengo programada con los compas de la oficina; un par de litros, y a casa. Veamos qué primer resultado obtengo.

2.- Controlar mi tabaquismo. Aquí sí está mucho más cabrón, dado que tengo pretextos de sobra para encender un cigarro: después de coger, después de comer, a la hora de ir a cagar, cuando estoy estresado, y un enorme etcétera. Aparte aquí sí recibí peticiones directas de bajarle de huevos tanto de mi madre, que ya se hartó de que la casa apeste a cigarro siempre, como de mi novia, quien es ex fumadora y no tolera el olor y sabor del tabaco; así las cosas, estoy tomando medidas para poder modificar eso y hasta el momento va funcionando: mi amiga Celeste me presentó los Kent Silver Neo (cigarros maricas, les digo yo), que tienen una proporción mucho menor de todas las sustancias que aparecen de ordinario en un cigarro y que no saben a absolutamente ni madres, pero me ayudan a matar el antojo cuando estoy con Hilda y no quiero andar todo apestoso. Otro par de opciones que estoy contemplando son los cigarros de lechuga (que a estas alturas dudo que existan porque no los encuentro por ningún lado) y el cigarro electrónico, que no recuerdo por qué no es tan buena idea. Este va a ser mi talón de Aquiles del 2014, pero si ya soy capaz de pasar hasta cinco horas continuas sin fumar, entonces tengo algo de esperanza.

3.- Satisfacer mi consumismo capitalista con mayor regularidad. El año pasado me hice de algunas cosas, pero creo que necesito más. Sí, se lee consumista. sí, se lee mamón y hasta pretencioso. ¿Qué más da? para eso trabajo. Además, creo que ya fue suficiente de gastar mi plata en pitos y flautas; hay un montón de cosas que valen mucho más la pena y en las que puedo invertirla, tanto para mi disfrute personal como para empezar a tener una visión más a futuro; a mis treinta años, ya es justo y necesario.

4.- Levantar mi casa. En 2013 no le metí ni un centavo y sigue hecha un desmadre, necesitando reparaciones, y deshabitada. No estoy seguro de querer vivir en el Estado de México, pero sí de que bien podría sacarle algunas monedas poniéndola en renta. Este es el target económico prioridad 1, en cuanto liquide mis deudas (calculo yo que para principios de febrero).

5.- Retomar la disciplina en mi agenda. Veamos el panorama: tengo dos trabajos, una familia con la que es necesario pasar tiempo, una vida social medianamente activa, un blog al que últimamente y tras seis años de funcionamiento he descuidado un tanto, un montón de bomberazos tanto oficiniles como caseros que salen de abajo de las piedras, y una novia con quien me gusta compartir salidas, paseos y momentos. Luego entonces, necesito retomar (pero ahora sí, en serio) el sistema de "unidades de media hora" para tener una mejor administración de mi tiempo y no quedar mal en ninguno de los aspectos ya mencionados. Necesito disciplina y precisión, empezar a trabajar nuevamente con el cronómetro en la mano y hacer mis jugadas en serie, sin permitir que el mismo me esclavice y me regrese a esa etapa en que funcionaba como un autómata y terminé descuidando hasta mis ratos de esparcimiento. Se antoja difícil, pero por algo existe la motivación del año nuevo.

6.- Aprender a cocinar. Hace dos años aprendí a hacer sopes...y párale de contar. Según yo, mi plan 2013 incluía chutarme una receta por mes; y como no hice absolutamente ni madres aparte de prepararme sándwiches y huevos con jamón, creo que es buena idea seguir con esa misma idea...pero ahora sí, llevándola a cabo.

7.- Lectura. ¡Este sí lo cumplí! la idea era leer un libro por mes durante el 2013, y rebasé esa meta con 29 libros leidos para una efectividad del 242%. Hay que seguir con ese ritmo y superar esos números.

8.- Cinemanía. Últimamente voy muy seguido al cine, pero hace falta ponerle algo de atención a las películas que tengo almacenadas en casa, tanto en físico como en formato digital. Con todas las ocupaciones que tengo, creo que con chutarme una por semana me puedo dar por bien servido.

9.- Retomar el hábito del ahorro. Si bien he gastado en cosas o situaciones que valen totalmente la pena, también hay que ser objetivo y admitir que pierdo mucha plata en taxis (esto se arregla con el control de agenda), vicios (aquí entra el bajarle al pisto y al tabaco) y pendejaditas que ni siquiera sé en qué momento les meto dinero. Solución: retomar la vieja base de datos de Excel en la que controlo mis gastos, rubro a rubro; así podré detectar las fugas de capital y neutralizarlas.

10.- Aprender a conducir. Sí, sigo sin saber conducir. Déjenme en paz, snif.

11.- Aprender a bailar. Tengo dos pies izquierdos y por lo menos un compromiso en puerta que requiere que deje de parecer un tronco cuando me paro a bailar; la buena noticia es que hay clases de baile en el deportivo que está atrás de mi casa, y ya ubiqué también una escuela que me queda de paso cuando regreso de la oficina a la casa. Habrá que pagar la inscripción a la escuelita en la primera quincena de este mes.

12.- Operarme la vista. Estoy harto de usar lentes de contacto que se me quedan pegados cuando se me olvida quitármelos antes de dormir, o se pierden, o se van de paseo a la parte trasera de mis ojos y luego es un desmadre sacarlos de ahí. No me importa si la operación tiene que ser laser o intraocular, quiero ver claramente, despertar, abrir los ojos y disfrutar todo con la misma claridad y nitidez que la mayoría de las personas.

13.- Poner la maquinita en perfectas condiciones. Ya mencioné que el decremento de alcohol en mi torrente sanguíneo está ayudando a que reduzca tallas; bueno, hay que ayudarle un poco a eso con un régimen alimenticio adecuado y ejercicio, que a mis treinta años se me antoja alcanzar la mejor forma física que pueda. Menos refresco, menos panes y harinas, un poquitito menos de carne (suena a sacrilegio, pero se puede), un muchitito más de vegetales y frutas, y creo que estaré listo para ser el treintón sexy que pretendo de aquí a septiembre.

14.- Congruencia. Sí, tengo muchos ideales muy chidos y nobles; sí, tengo mucho amor que darle a las personas que están en mi vida y lo merecen. Sin embargo, a veces la falta de tiempo y la sobra de stress, las ocupaciones, las pinchemil cosas que me dan vueltas en la cabeza a diario, mi tendencia a funcionar tan en chinga que pareciera que tengo metido un cohete en el culo, me distraen de eso; y aunque no se puede decir que sea grosero con ell@s, sí peco a veces de indiferente o distante. Últimamente practico el tener detalles, el llegar con sorpresas, el hacer cosas que deberían formar parte de mi cotidianeidad y que de repente le sacan una sonrisa a las personas que amo; tendré que reforzar con más hechos mi teoria de que las relaciones afectivas deben ser alimentadas a diario para mantenerlas vivas, y esto pasa a ser el target prioridad 1 a nivel general.

15.- Este se lo voy a decir a una sola persona, y es uno que con gusto estoy dispuesto a cumplir.




Now Watching: Tostitos Fiesta Bowl - University of Central Florida vs Baylor


Saludos Enfermos.


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GAVIOTA dijo...

NO es necesario irme a leer tus primeros posts del año pasado para confirmar que lo que escribes en este es exactamente lo mismo pero en formato diferente.
BUeno casi exacto.

MMHH!

NO sé qué decir.
Solo que si puedes escribir más y actuar menos, entonces también podrás invertir los papeles.

FELIZ AÑO 2014....
Y

SABES QUE?
VE A CHECAR TU EMAIL.....

Daniel Mendez dijo...

Yo sí sé qué decir: fui demasiado inconstante los últimos dos años, pero este será diferente; tengo todas las ganas de hacer las cosas mejor. Ya revisé el correo, pero no lo había respondido porque no había tenido el tiempo disponible que merece para su respuesta; ahora mismo lo contesto. Feliz 2014 para ti también.


Saludos Enfermos.

Luis Javier Hernandez dijo...

muy buenos propositos, aunque muchos andamos igual, y pues todo depende de uno, la perseverancia y la actitud al querer completarlos y superarlos. A ver que sale, ojala se cumpla todo y pues que te digo......no saber conducir a los 30 anios...puesno es tan malo. aunque yo aprendi a los 17. jejeje

Daniel Mendez dijo...

Exactamente Luis, todo será cosa de mantener el objetivo en mente a diario. Y sí...30 añotes y sin saber manejar, pero este año es el bueno, jeje.


Saludos Enfermos.

Daniel Mendez dijo...

Exactamente Luis, todo será cosa de mantener el objetivo en mente a diario. Y sí...30 añotes y sin saber manejar, pero este año es el bueno, jeje.


Saludos Enfermos.