jueves, enero 01, 2015

Target 2015


Otro año que se va, como si fuera agua entre las manos, y que apenas da tiempo de voltear hacia atrás y darme cuenta de que esto de cumplir con las metas establecidas hace doce meses se volvió un tanto complicado...otra vez. No es que hubiera estado vegetando la mayor parte del año; es que a veces las ocupaciones laborales (que en el último trimestre se volvieron totalmente digitales, con todo lo demandante que es pasar 16 o 18 horas aplastando nalga frente a una computadora) me saturaron, o estuve cansado por lo mismo, o simplemente desconecté mi mente a ratos para disfrutar de un buen momento de ocio. También hubo muchos logros extra-cancha que no podría poner en una lista pero resultan igual o más importantes, como retomar la cercanía con mi familia, cambiar ciertos hábitos destructivos que cargaba conmigo desde hace años, o involucrarme en una relación con una persona que, de tan distinta a mi, se ha convertido en la mejor compañera de vida que podría pedir y en el equilibrio que me faltaba. Pero como esas situaciones y personas valiosas le quedan demasiado grandes a la estadística y no entran al juego, veamos qué tal me fue con los números fríos y despiadados.

De 15 metas establecidas para el 2014, cumplí solamente con 5 para obtener un 33% de efectividad, que con lo pobre que suena, es mejor que el 29% del año pasado (no sé si reír o llorar, jajaja). La buena noticia es que los números van mejorando año con año, aunque casi imperceptiblemente; la mala noticia es que, a este paso, creo que llegaré a un 85 o 90% de efectividad cuando tenga unos 50 años. A ver qué tal me va en el 2015 con esta serie de metas, algunas re-re-re-recicladas de años anteriores y otras nuevas, pero todas totalmente alcanzables si le echo huevos al asunto:


  1. Seguir controlando mi tabaquismo. Lo que no lograron ni mi mamá ni mi novia, lo logró una niñita de apenas tres meses de edad: desde que nació mi sobrina ya no fumo dentro de casa, en la oficina ya fumo mucho menos, y ya las cajetillas me duran más de 24 horas; ahora hay que dar el siguiente paso y comprar el cigarro electrónico. En esta quincena me lanzo por él, que aunque ya sé que no sabe a ni madres, por lo menos ayuda a controlar la ansiedad de sentir el humo en la boca, y eso ya es una muy buena ganancia.
  2. Finiquitar mis deudas. No son muchas, así que si le echo ganas pueden quedar en ceros antes de terminar la primera mitad del año.
  3. Más disciplina. En 2014 implementé un control semanal de actividades, con lo que tuve más claro las cosas que tenía que hacer y qué tanto tiempo les dedicaba; aún así, los números no son tan halagadores, pues apenas alcancé una efectividad del 59.97%. No es que no le haya echado ganas, es que quizá programé más tareas de las que podía realizar en determinados periodos, así que ahora hay que optimizar la calendarización y subir ese porcentaje en 2015.
  4. Aprender a cocinar. El año pasado preparé spaghetti a la bolognesa en enero, hice una charola de carnes frías y quesos en febrero para disfrutarla mientras veía el Superbowl...y párale de contar, después me hice bien pendejo. La cuota para 2014 era de un platillo por mes, así que mantendré esa misma y me aseguraré de cumplirla.
  5. Continuar ahorrando. El año pasado hice un experimento, independiente al ahorro que hago normalmente: guardé en una alcancía todas las monedas nuevas que cayeran en mis bolsillos, y alcancé a juntar 718 pesitos. Para este, se me antoja guardar absolutamente todas las monedas que me sobren al final del día, para ver qué tanto reúno (por supuesto, independientemente del bonito hábito de guardar algunos billetes, jejeje).
  6. Aprender a conducir. Sí, sigo sin aprender a conducir...pero ya mi novia me está enseñando, y las pocas veces que lo he hecho, no ha estado nada mal.
  7. Aprender a bailar. Sigue sin gustarme, de verdad no me atrae ni tantito, pero bueh...es un mal necesario. Ya, ahora sí...
  8. Acondicionamiento físico. Tengo 31 años y no hago nada de deporte (coger no cuenta...bueno, sí, pero para efectos disciplinarios no, jajaja). Llegó el momento de desempolvar los aparatos y pesas que tengo en casa, y darles un buen uso.
  9. Nuevas herramientas. En octubre cambié de puesto dentro de la agencia, ahora soy community manager dentro del área Digital y, aunque tengo cierta experiencia amateur gracias a este condenado blog de mis amores y a mi adicción por las redes sociales, quiero profesionalizarme en esto para seguir creciendo (y generando más plata que me ayudará a cumplir las demás metas).
  10. Hacer crecer mis proyectos personales. Hace unos días tuve una reunión con algun@s chic@s del equipo y planeamos un par de cosas para darle un buen empujón a Bindi, así que se vienen cosas muy buenas para la revista a partir de este mes. Por otra parte. el cambio de puesto también ha sido retroactivo, ya que voy aprendiendo cosas muy buenas para implementar aquí en El Pensador Mexicano; la cosa es abrirme un espacio para hacerlo, que ahorita, como está mi timing, apenas me da tiempo de publicar con regularidad. Pero con disciplina, todo se puede.

10 metas que, como ya dije unas dos o tres veces en el post (no sé si tratando de venderme la idea a como dé lugar), se pueden cumplir si le echo ganas y ajusto mi agenda basándome en aquel sabio refrán que dice que todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. Ustedes, queridos lectores, ¿hicieron una lista de metas para el 2015? estaría chido conocerlas, hasta podríamos echar carreritas para ver qué tantas cumplimos de aquí al próximo 31 de diciembre. En sus marcas...listos...




Now Playing: Precious and Grace - Queens of the Stone Age


Saludos Enfermos.


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TeReSa dijo...

Yo sólo espero comer mejor y ahorrar más... :D

Salu2!!

Daniel Mendez dijo...

Pues son buenos propósitos Tere, sobre todo el de comer mejor, que la comida es una forma muy rica de consentirse.

Saludos de regreso, y feliz año nuevo para ti.

Mar enfilo dijo...

Muy bien niño
;-)

Daniel Mendez dijo...

Gracias, Mar :-(